María Pedraza al desnudo en ‘LAS NIÑAS DE CRISTAL’ | Descargar Torrent, ver Netflix

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Crítica de ‘Las niñas de cristal’: Cisnes y otras frágiles criaturas

Las niñas de cristal

Las niñas de cristal es un drama español ambientado en el mundo de la danza dirigido por Jota Linares (¿A quién te llevarías a una isla desierta?, Animales sin collar) que también co escribe el guion junto a Jorge Naranjo (Casting, Impares). Es la historia de dos bailarinas, Irene y Aurora, una convertida en nueva estrella prinicpal del Ballet Clásico Nacional y la otra recién llegada, que entablan una amistad mágica que les permite aislarse de un mundo lleno de envidias, presiones y sacrificio. Está protagonizada por María Pedraza (Élite, Ego), Paula Losada, Marta Hazas (Días mejores, Velvet Colección), Ana Wagener (El inocente, El reino), Jota Castellano, Olivia Baglivi (Libélulas, Rosalinda), Mona Martínez (Ana de día, La maniobra de la tortuga), Fernando Delgado-Hierro e Iria del Río (Visitante, El increíble finde menguante). La película estuvo presente en la Sección Oficial del Festival de Málaga 2022. Se ha estrenado en Netflix el día 8 de Abril de 2022.

Amistad en el competitivo mundo de la danza
Las niñas de cristal de Jota Linares combina con extremada delicadeza los universos oníricos de Cisne negro (Darren Aronofsky, 2010) y Criaturas celestiales (Peter Jackson, 1994) para hablarnos sobre la exigencia del artista en un mundo tremendamente competitivo donde el único oasis de felicidad se halla en la amistad sincera y en la conexión emocional que se entabla con las personas que de verdad te aprecian. Es un filme producido y distribuido por Netflix que, unos pocos privilegiados, pudimos disfrutar en pantalla grande durante la celebración del pasado Festival de Málaga. Y es que se trata de una película tan cuidada en el aspecto técnico, tanto en lo visual como en lo sonoro, que es de las que merece verse en cines (¡cómo si alguna película no lo mereciese!).

Es cierto que posee una hinchada duración de 138 minutos que puede tirar para atrás a algunos, pero no se hace especialmente larga si se paladea sin prisas. El autor de la comedia generacional ¿A quién te llevarías a una isla desierta? (2019), escribe el guion a cuatro manos junto a Jorge Naranjo, apostando ambos por afrontar un intenso drama psicológico con fugas oníricas que, al menos a mi, me ha traído a la memoria muchas referencias cinéfilas, especialmente del cine de terror, tanto en la descripción de ambientes opresivos como en la de personajes manipuladores. La danza como metáfora de la vida.

Un drama psicológico con el cine de terror en la recámara
Por ejemplo, sin que Las niñas de cristal tenga nada que ver con el giallo, la academia de baile me resulta igual de terrorífica que la de Suspiria (más cercana a la versión de 2018 de Luca Guadagnino que a la de 1977 de Dario Argento), con la salvedad que aquí las brujas son de carne y hueso, las encontramos tanto entre las compañeras envidiosas como en esa profesora ultra perfeccionista. Eso sí, la relación entre bailarinas recuerda mucho más a la mostrada en Showgirls (Paul Verhoeven, 1995), sustituyendo zancadillas en las escaleras por cristales en la duchas, entre otras putadas, todas ellas fueron extraídas de experiencias reales que les relataron bailarinas profesionales a los guionistas durante su periodo de investigación (según han manifestado, algunas cosas que descubrieron eran tan surrealistas que decidieron dejarlas fuera del guion porque no resultarían creíbles para el gran público).

Por otro lado, tenemos una madre terrible de manual para el personaje interpretado por la debutante en el mundo del cine Paula Losada (bailarina de profesión), la cuál está encarnada de forma inesperada por la actriz Marta Hazas, a la que acostumbramos a asociarla con personajes positivos o bondadosos, siendo aquí un símil de la madre controladora hasta la tortura psicológica que soportaba la pobre Carrie (Brian De Palma, 1976), quitándole toda la iconografía religiosa, pero con una actitud igualmente espeluznante en la constante anulación de la personalidad de la chica sobre la que la mujer proyecta sus propias inseguridades y anhelos (ella misma fue bailarina y tuvo que dejarlo tras una grave lesión). La escena íntima en la bañera es puro terror sin una gota de sangre.

La fantasía como refugio para escapar de la crueldad
Con todos esos elementos sobre la mesa del cine de género, Jota Linares opta, sin embargo, por decantarse hacia el drama psicológico como una especie de catarsis personal para sus propias experiencias en el mundo del cine. El director ha manifestado lo complicado que fue convertirse en director de cine, un sueño cumplido que le hizo sentirse abandonado por amigos de toda la vida que no asimilaron que le llegase el éxito, creándole una presión conocida como el «síndrome del impostor». El arte, en cualquiera de sus expresiones, debería ser un refugio de belleza espiritual para disfrutar en plenitud, mientras que el éxito puede llevarte al dolor cuando no se sabe gestionar o cuando el entorno se transforma en un monstruo que se alimenta de tus incertidumbres.

El nivel de producción de Las niñas de cristal es muy potente y está por encima de las últimas producciones internacionales de la plataforma Netflix. Encontramos un cuidado trabajo de cámara efectuado por Gris Jordana (Libertad, La vida sin Sara Amat), con una fotografía preciosista que sabe conjugar lo artístico con lo onírico y donde destacan especialmente las escenas de ballet. Hay un meticuloso tratamiento del sonido (que probablemente se pierda bastante viendo la película en TV) que cuida detalles de apariencia insignificante como puede ser el roce de la ropa con la piel, todo confluye para transportarte al interior de la historia del mismo modo que las dos bailarinas protagonistas consiguen crearse un mundo propio donde nadie puede hacerles daño.

«Giselle» como modelo de estructura narrativa
Jota Linares propone en Las niñas de cristal una experiencia inmersiva con secuencias de danza espectaculares en que las actrices brillan y no son dobladas por otras bailarinas, en ese sentido, María Pedraza hace un trabajo espléndido para darle credibilidad a los ensayos y la posterior representación escénica del conocido ballet «Giselle» de Jules Perrot y Jean Coralli. La actriz había tomado clases de baile en su niñez, desde los 8 años, pero tuvo que prepararse este papel a conciencia para no desentonar como primera bailarina de una gran compañía y hacer creíbles sus movimientos sin perder la expresividad emocional que requería el trayecto vital de su personaje más allá del escenario.

Dicha obra clásica sirve también como modelo para la estructura de la propia película que igualmente se divide en dos actos diferenciados. El primero es mucho más luminoso y es donde vemos la incipiente relación de amistad entre las dos bailarinas, Irene y Aurora, que deben lidiar con sus propios demonios, la autoexigencia y la bulimia, en un caso, y la sobreprotección e inseguridad, en el otro. Durante el segundo acto todo se torna más oscuro y comparece en escena la tragedia como elemento de ruptura que motiva la deriva psicológica de los personajes hacia una espiral autodestructiva que nos remite a los principales referentes cinematográficos citados al principio de esta reseña.

Un paso adelante
En Las niñas de cristal están muy bien descritos los roles secundarios, es cierto que algunos tirando de estereotipos pero sin llegar a caer en lo obvio, en los que todo el reparto brilla de forma espectacular. En mitad del tercer acto, por ejemplo, tenemos un duelo dialéctico de más de 10 minutos entre Mona Martínez, que es una coreógrafa que haría buenas migas con el salvaje Terence Fletcher de Whiplash (Damien Chazelle, 2014), y Ana Wagener, madre algo despreocupada y jueza de profesión que adquiere una relevancia inusitada en esta segunda mitad de la película. Es una escena incorporada en un momento clave que podría hundir la tensión dramática acumulada y hacer caer el ritmo sostenido hasta entonces conseguido, pero al final acaba siendo todo lo contrario, el texto es muy bueno y las dos actrices se comportan como leonas defendiendo su espacio en la educación de las bailarinas. Es una gozada verlas y acaba siendo una de las escenas que, sin duda, quedarán en el recuerdo y nos remite a los melodramas clásicos de la etapa dorada de Hollywood.

Las niñas de cristal es un drama poderoso, en lo emocional y en lo visual, que nos habla sobre las víctimas de un mundo individualista y competitivo que nada tiene que ver con la sublimación del arte. Se le puede criticar la duración o un desenlace demasiado facilón (que cobra más sentido al entender cuáles son sus referentes), pero resulta innegable que es un trabajo maduro que supone un paso adelante en la carrera de Jota Linares en el que demuestra sin complejos su cinefilia. Para cerrar, como decía siempre Ramón Trecet en aquel mítico programa musical Diálogos 3 de Radio 3-RNE: «Buscad la belleza, es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo».

María Pedraza es una de las celebridades del momento. Cuenta con más de 11,9 millones de seguidores en su perfil de Instagram y consigue hipnotizar a todos sus ‘followers’ con cada una de sus publicaciones.

Además, hace un tiempo que conocimos que la pareja de la joven es Álex González, algo le convierte todavía más en una de las personas más envidiadas del país. Ambos se conocieron en el rodaje de la segunda temporada de ‘Toy Boy’, serie original de ATRESplayer PREMIUM, y confirmaban su romance hace unos meses al aparecer juntos de la mano en el Festival Internacional del Mar Rojo.

Pedraza sorprendía a todos sus seguidores con su última publicación, consiguiendo arrasar en cuestión de horas en redes sociales. María subía dos instantáneas en las que sale en topless y luciendo su espectacular cuerpazo con su característica naturalidad.

María Pedraza tira de carrete y sorprende a sus fans con un ‘topless’ veraniego
La actriz ha vuelto a enloquecer las redes con un posado de lo más sensual con el que se adelanta a la primavera.
María Pedraza vuelve a ‘encender’ Instagram.
María Pedraza vuelve a ‘encender’ Instagram.

Instagram @mariapedraza_
María Pedraza es una de las actrices españolas con más adeptos y seguidores en las redes sociales. No solo por su trabajo de interpretación, sino por su físico envidiable, son muchos los que siguen sus pasos en su perfil de Instagram. La última imagen que ha sorprendido a todos ha sido un posado de lo más veraniego para la fecha en la que nos encontramos: María se tumba en toples de cara al sol y nos muestra ese simbólico tatuaje en sus costillas y lo bien que le sienta el buen tiempo.

El posado de la actriz ha revolucionado Instagram y en pocas horas se acerca al millón de ‘likes’ entre sus 12 millones de seguidores. “Something about you”, titula Pedraza en las dos imágenes donde luce tan solo la parte de abajo de un bikini y su espectacular melena cobriza recostada hacia el sol.

El tatuaje que luce representa un corazón humano decorado con flores se lo hizo poco después de cortar con Jaime Lorente y podría ser un guiño a su actual pareja, el también actor Álex González.

Su próximo gran éxito en Netflix
La actriz está a punto de estrenar una nueva serie en la popular plataforma de streaming, llamada ‘Las Niñas de Cristal’ y en la que le dará vida a una bailarina de danza clásica. Este papel le viene como anillo al dedo ya que es una práctica que ella misma ha aprendido durante su infancia y adolescencia hasta que logró alcanzar la fama con la serie ‘Élite’.

Este drama psicológico se podrá disfrutar en Netflix a partir del 8 de abril y Pedraza compartirá escena con actrices de renombre como Mona Martínez, Marta Hazas, Ana Wagener y Paula Losada.

MARÍA PEDRAZA TIENE NUEVA BFF: PAULA LOSADA, SU COMPAÑERA DE REPARTO EN ‘LAS NIÑAS DE CRISTAL’

María Pedraza (26) acaba de estrenar la segunda temporada de ‘Toy Boy’, pero tiene también otro estreno pendiente. Y es importantísimo. Se trata de ‘Las niñas de cristal’, una cinta que podrás ver en Netflix ya el 8 de abril. Es un proyecto especial para la actriz porque se centra en la historia de superación de dos bailarinas. Bailar es una de las pasiones de Pedraza. Además, durante el rodaje, María entabló una bonita amistad con una de sus compañeras de reparto, Paula Losada. Te lo vamos a contar.

El rodaje de ‘Las niñas de cristal’ ha tenido lugar en Barcelona y ha durado cuatro meses. María da vida a Irene, una bailarina del Ballet Clásico Nacional. Y trabaja con una actriz recién estrenada en el mundo de la ficción, Paula Losada. Paula es bailarina profesional en la ciudad Condal. No se sabe si seguirá actuando como actriz o si esta cinta ha sido solo una aventura puntual. Lo suyo es la danza.

Vale, hasta aquí todo muy normal. Lo atípico y precioso es la amistad que entablaron María y Paula. Se han hecho inseparables durante las grabaciones, y de hecho han compartido varios momentazos en sus cuentas de Instagram. En la piscina, bailando, sonriendo para las fotos… Se ve que se llevan genial.

¿Qué las une? Su pasión por el baile, por supuestísimo. Acuérdate que María Pedraza iba para bailarina profesional, pero tuvo que abandonar su sueño por culpa de una lesión. Es algo habitual en carreras tan exigentes como esta, pero claro, es duro. Ahora, la prota de ‘Toy Boy’ ha vuelto a revivir su pasión, y lo hace en una película de Jota Linares para Netflix. ¡Ni tan mal!

Al terminar el rodaje, Pedraza quiso dar las gracias al realizador, claro, pero también a todo el equipo de producción. Y a los actores. De su nueva BFF, ha dicho cosas preciosísimas: «Paula ha sido un impacto emocional y visceral en mí. Ella sabe lo que siento y no hay palabras que describan la relación que tenemos y que se ha creado estos cuatro meses», dijo.

Poster EGO y el desnudo de María Pedraza

La relación de María Pedraza y Álex González continúa afianzándose, después de seis meses de romance en los que han preferido mantenerse separados en las alfombras rojas (incluso pese a estar promocionando la misma serie, Toy boy, en la que ambos participan). Finalmente, la pareja ha posado por primera vez, y ha sido en la ceremonia de clausura del Festival Internacional del Mar Rojo, celebrado en Yidda (Arabia Saudí), en el que han estado también con Alejandra Onieva y Rob Raco, entre otros, siendo las dos intérpretes las encargadas de entregar dos de los galardones. Los tres españoles han posado ante uno de los monumentos históricos de la ciudad en donde se celebra este evento, que se centra principalmente en las nuevas tendencias narrativas, los talentos emergentes de Arabia Saudita, el mundo árabe y el resto del Sur Global.

sta temporada comienza con cambios de look para todos los gustos: las que están pensado en aclararse los mechones, Kristen Stewart sorprendía en el Festival de Venecia con un rubio de matices anaranjados con «efecto buena cara»; Billie Eilish, que sigue enamorada del platino desde que lo estrenó el pasado marzo, ahora lo lleva con un corte Stone a la altura de la mandíbula; y Blanca Suárez ahora luce un castaño oscuro natural que anuncia el regreso de los tonos intensos tras los dorados veraniegos. La última en presumir de transformación después del verano ha sido María Pedraza y su marrón chocolate con reflejos a medida que potencian la luz en la melena. El resultado es tan bonito que los peluqueros lo señalan como uno de sus colores favoritos del otoño.

Cada vez que sube una foto a redes sociales todo salta por los aires. Es una de las actrices del momento. María Pedraza se ha convertido en todo un fenómeno desde que apareciese en la primera temporada de La Casa de Papel. La joven actriz se ha convertido en toda una referencia, hasta el punto de que los grandes proyectos se la rifan. El público la adora, cómo queda de manifiesto con los más de 12 millones de seguidores que tiene en su cuenta personal de Instagram

El último look con el que se atrevió María Pedraza consiguió que pareciera una auténtica sirena en la playa y gracias a él demostró cómo se posaba entre las olas como una profesional. La actriz es de las que inspira a golpe de melena y más a las que tienen el pelo rizado como ella, pues aprovecha su extra de volumen para parecer más alta sin tacones a través de recogidos y cardados estratégicos o enseñaba allá por abril que el flequillo queda igual de bien con rizos si se elige la forma adecuada. En julio, la madrileña repite como musa para aquellas que quieran pasar de unos mechones XL a un corte midi a la altura de los hombros como el que acaba de lucir en sus vacaciones. La transformación no ha dejado indiferente ni a Álex González, quien ha dejado un comentario en una de sus nuevas publicaciones.

Después de terminar el rodaje de la segunda temporada de Toy Boy, María Pedraza está disfrutando de unas merecidas vacaciones. «¡Hecho! Gracias vida por tanto #ToyBoy2», escribió en su último día de grabación. La actriz y bailarina, de 25 años, ha elegido Ibiza para disfrutar de unos días de descanso, tal y como han hecho otras muchas celebrities que, año tras año, siguen visitando la isla balear por estas fechas. La protagonista de La casa de papel y Élite presumió de tipazo en la playa con un bikini de color negro y lució su larguísima melena suelta.

Imágenes del día: el espectacular desnudo integral de María Pedraza del que todo el mundo habla
La actriz es una de las protagonistas de este jueves por su impresionante fotografía de Instagram. También destacan las instantáneas de Emma García, Úrsula Corberó o Jorge Pérez, entre otros.

Después de su ruptura con Jaime Llorente, María Pedraza solo se centra en sus proyectos personales y profesionales. Gracias a Instagram la actriz mantiene actualizado a todos sus fans sobre todas sus novedades.

Como la nueva película en la que está participando juntando dos de sus grandes pasiones, la actuación y el baile. Las niñas de cristal le está dando una oportunidad de disfrutar todo a la vez, aunque el proceso sea difícil, como así lo mostró en una fotografía de sus pies llenos de tiritas junto con unos zapatos de ballet.

Ser embajadora de la nueva campaña de la línea de maquillaje de Dolce & Gabbana también le está brindando nuevas experiencias, además de lucir uno de los delineadores que van a estar de moda esta primavera.

Desde que se hizo pública su ruptura con Jaime Lorente, a María Pedraza no han parado de lloverle ‘chuleos’: que si con Marc Márquez (con bendiciones de Lucía Rivera incluidas), que si con Juanjo Almeida… Sin embargo, ella sigue ajena a los rumores y trabajando mucho en sus dos pasiones, la actuación y el baile, que por fin ha podido unir en un solo proyecto gracias a la película ‘Las niñas de cristal’, en la que está trabajando actualmente y para la que ya nos ha mostrado sus ‘heridas de guerra’ a través de su perfil de Instagram.

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