Blanca Suárez al desnudo para Lucenpop | Tetas, sideboob y más

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s una de las primeras en estrenar las tendencias más favorecedoras y como prueba está la técnica de face framing con la que Blanca Suárez presentaba un nuevo look que enamoraba a todas aquellas que no quieren perder su color natural pero sí iluminar sus mechones en zonas estratégicas para aportar frescura al rostro. La peluquera María Roberts, fundadora de Studio25, fue la encargada de la transformación y también la responsable del cambio de imagen con el que la actriz ha arrasado en el último evento de Etam, marca de la que es embajadora. Para la presentación, Blanca ha sorprendido a todos los asistentes con una supermelena de impacto que ha conseguido a base de extensiones, un arte del que son expertos en los salones de Roberts y a los que acude la madrileña desde hace años.

-Blanca Suárez también se apunta al entrenamiento que tonifica el cuerpo más rápido

La intérprete se atreve con todo: como subir el selfie más natural con el que pocas se atreverían o alargar su melena por debajo de los hombros hasta longitudes kilométricas. Blanca ya ha demostrado en otras ocasiones lo mucho que le gustan los mechones XL, pues en mayo de 2019 los llevó acompañados de un liso radical en clave rubio platino. Un look espectacular sobre el que en su momento bromeó divertida en las redes: «He acabado con las existencias de postizos de esta comunidad. Las tengo todas yo, sorry», se reía la madrileña, quien vuelve a repetir experiencia aunque, esta vez, mimetizando las extensiones con su castaño cálido natural que ilumina con unos reflejos más claros alrededor de la cara.

María Roberts, artífice del look, contaba a ¡HOLA! en una entrevista reciente lo mucho que disfruta dando volumen a las melenas que lo necesitan: «Los cabellos finos son mi perdición. Un buen baño de color, con el corte recto y extensiones logran un resultado brutal», aseguraba la experta. Para perfeccionar el acabado de las supermelenas que salen de Studio25, la peluquera también revelaba que para potenciar aún más el movimiento «recomendaría llenar la punta y potenciar aún más el color con extensión para que el cabello siempre esté en perfecto estado».

En uno de los mejores momentos de su vida, y consolidada como una de las actrices más populares de nuestro país, Blanca Suárez es de las pocas afortunadas cuyo ritmo de trabajo no ha bajado ni un ápice a pesar de la pandemia del covid y, tras terminar el rodaje de ‘El cuatro pasajero’ – próxima película de Álex de la Iglesia – y antes de comenzar el próximo en junio, se convierte en protagonista de la portada y las páginas interiores del número de mayo de la revista ‘Cosmopolitan’.

Tras este duro año, y aunque tiene un montón de proyectos profesionales, no solo en el cine y la televisión, sino como imagen de belleza y moda, la intérprete confiesa en la publicación que ha tomado una decisión; ha decidido bajar el ritmo y tomarse las cosas con calma: «Me he dado cuenta de que vivía inmersa en un ritmo que no sé si es sostenible y he bajado las revoluciones». Muy sincera, la actriz desvela que este tiempo le ha servido para «reflexionar sobre lo que realmente necesito, en qué momento estoy». «Y he visto que si quieres tener calidad de vida, no puedes dedicarte solo al trabajo», asegura, dispuesta a sacar más tiempo para sus seres queridos en los que, imaginamos, incluirá a Javier Rey, con el que lleva más de dos años de relación pero del que, fiel a su discreción, no habla en esta esperada entrevista, según informa ‘Europa Press’.

Pasamos de los Premios Goya a los Fotogramas de Plata, que repiten éxito de convocatoria entre las actrices españolas y vuelven a contar con Blanca Suárez entre las invitadas, quien por cierto estrenaba serie esa misma noche.

Si su look del año pasado, cuando se decantó por un escotazo con transparencias, parecía difícil de superar, el de 2015 no deja nada a la imaginación para seguir intentando ser la más sexy.
En los Goya intentó una parecida con su Zuhair Murad, pero las aplicaciones de aquel vestido no le jugaron tan mala pasada como en esta ocasión, donde las flores bordadas no evitaban las transparenciaspara lucir parte de sus encantos.
El vestido en sí es perfecto, con una buena caída, un diseño pensado para una gran fiesta y con la mezcla de múltiples colores y una falda en negro con mínimo vuelo. A excepción del descuido, el riesgo lógico de un tipo de diseño como este, Blanca Suárez estuvo más guapa de lo habitual. Y en la tele, más bélica de lo habitual.

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